La acetona, el tolueno, el ácido sulfúrico o el ácido clorhídrico son productos químicos de uso diario en la industria: disolventes para pinturas, limpieza de piezas, tratamiento de metales, laboratorios. Y los cuatro son precursores de drogas: sustancias con usos legítimos que también pueden desviarse para fabricar estupefacientes.
Por eso su comercio está controlado, con reglas que no dependen del arancel ni de REACH. Para la mayoría de empresas el control es ligero, pero existe, y muchas lo descubren cuando la aduana retiene un envío o cuando un cliente de fuera de la UE pide un producto y la exportación necesita una autorización.

Muchos precursores son productos químicos industriales de uso cotidiano. Foto: rawpixel (CC0).
Qué son los precursores de drogas
Son sustancias químicas catalogadas que se usan legalmente en la industria, pero que también sirven para fabricar drogas de forma ilícita. La UE no prohíbe su comercio: lo controla para evitar que se desvíen.
La normativa europea tiene dos reglamentos:
- El Reglamento (CE) 273/2004, para el comercio dentro de la UE.
- El Reglamento (CE) 111/2005, para el comercio con países de fuera de la UE: importación, exportación y operaciones de intermediación.
En España los complementa la Ley 4/2009, de control de precursores de drogas, y el registro de operadores depende del Ministerio del Interior.
Las categorías
Las sustancias se agrupan por categorías, según su riesgo. A más riesgo, más control:
| Categoría | Ejemplos | Nivel de control |
|---|---|---|
| 1 | Efedrina, pseudoefedrina, safrol, ácido lisérgico | El más alto: licencia del operador y autorizaciones por operación |
| 2 | Anhídrido acético, ácido fenilacético, piperidina, permanganato potásico | Registro del operador y controles en cada operación |
| 3 | Acetona, éter etílico, metiletilcetona, tolueno, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico | El más ligero en el comercio interior; controles en la exportación |
| 4 | Medicamentos con efedrina o pseudoefedrina | Controles en la exportación |
La categoría 3 es la que más empresas toca, porque incluye disolventes y ácidos industriales de uso masivo. Las listas se amplían periódicamente con nuevas sustancias, a menudo precursores de drogas sintéticas.
Los controles alcanzan también a las mezclas que contienen estas sustancias, salvo que estén preparadas de forma que no se puedan extraer fácilmente.
Qué exige importar y exportar
En la importación desde fuera de la UE:
- Las sustancias de categoría 1 necesitan licencia del operador y autorización de importación para cada operación.
- Las de las otras categorías tienen requisitos más ligeros en la importación, pero el operador debe tener la documentación de cada operación y, en muchos casos, estar registrado.
En la exportación fuera de la UE, el control es más exigente:
- La notificación previa a la exportación: la autoridad europea avisa al país de destino antes de que salga la mercancía.
- La autorización de exportación, obligatoria en las categorías más altas y, para la categoría 3, en exportaciones a determinados países o por encima de ciertas cantidades.
Un fabricante de pinturas que vende fuera de la UE un producto con mucho tolueno, o un distribuidor que exporta acetona, puede necesitar una autorización que nunca había pedido.
En la aduana, el TARIC señala los códigos sujetos a control de precursores. La declaración debe incluir la referencia de la licencia o la autorización cuando se exigen, y la aduana puede retener la mercancía si falta o si la operación le parece sospechosa.
Las obligaciones del día a día
Además de licencias y registros, quien comercia con precursores debe:
- Documentar cada operación: sustancia, cantidad, nombre y dirección del proveedor y del cliente. Y conservar esa documentación durante tres años.
- Pedir una declaración del cliente sobre el uso previsto, en las ventas de categorías 1 y 2 dentro de la UE.
- Etiquetar los envases de las categorías 1 y 2 con el nombre de la sustancia catalogada.
- Comunicar las operaciones sospechosas a las autoridades: cantidades inusuales, pagos en efectivo, destinos o usos que no encajan con la actividad del cliente.
- Designar un responsable del comercio de precursores en la empresa, en las categorías que lo exigen.
Existe además una lista de vigilancia voluntaria de sustancias no catalogadas que la industria se compromete a vigilar.
Cómo saber si te afecta
- Revisar los números CAS de lo que se importa y exporta, incluidos los componentes de las mezclas. Lo explicamos en qué es un número CAS.
- Cruzarlos con las listas de sustancias catalogadas de los reglamentos.
- Comprobar el código arancelario en el TARIC: si tiene medida de control de precursores, aparece en la consulta. Lo explicamos en cómo clasificar productos químicos.
- Revisar la sección 15 de la ficha de datos de seguridad, que debería indicar si la sustancia está catalogada.
- Antes de exportar, comprobar si el destino y la cantidad exigen autorización.
Errores frecuentes
- Pensar que solo afecta a la industria farmacéutica, cuando la acetona o el tolueno se usan en casi cualquier fábrica.
- No revisar las mezclas: un disolvente compuesto puede contener una sustancia catalogada.
- Exportar sin comprobar si hace falta autorización según el destino.
- No guardar la documentación de cada operación.
- No declarar en la aduana las referencias de licencias y autorizaciones cuando se exigen.
Conclusión
Los precursores de drogas son un buen ejemplo de cómo un producto químico corriente puede tener controles que no tienen nada que ver con su arancel. Para la mayoría de empresas el cumplimiento es sencillo, pero exige saber qué sustancias se manejan, en qué cantidades y hacia dónde van.
Si importas o exportas productos químicos y quieres comprobar qué controles afectan a tus productos, además del arancel, lo revisamos contigo.