RoHS y REACH son, probablemente, las dos normas europeas sobre sustancias químicas que más afectan a quien importa productos. Se confunden a menudo, pero responden a preguntas distintas:
- RoHS: ¿qué sustancias peligrosas puede contener un aparato eléctrico o electrónico?
- REACH: ¿cómo se registran, evalúan y controlan todas las sustancias químicas que se comercializan en Europa?
RoHS regula productos; REACH, sustancias. Y un importador de electrónica tiene que cumplir las dos.

Las soldaduras, los plásticos y los cables de cada placa tienen que cumplir RoHS. Foto: StockSnap (CC0).
Qué es RoHS
RoHS (Restriction of Hazardous Substances) es la Directiva 2011/65/UE, sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos. En España la traspone el Real Decreto 219/2013.
Prohíbe que un aparato eléctrico o electrónico se comercialice en la UE si contiene alguna de diez sustancias por encima de un límite. Desde 2019 se aplica a prácticamente todos los aparatos que funcionan con corriente eléctrica o campos electromagnéticos: desde un portátil o un juguete con pilas hasta una lámpara, un cable o un electrodoméstico, salvo algunas exclusiones, como el equipamiento militar, las grandes instalaciones fijas o los medios de transporte.
Por qué nació: la basura electrónica
En los años noventa, los aparatos electrónicos contenían plomo en las soldaduras, mercurio en pantallas, interruptores y lámparas, cadmio en baterías y pigmentos, cromo VI en tratamientos anticorrosión y retardantes de llama bromados en los plásticos. Al final de su vida útil, en vertederos, incineradoras o plantas de reciclaje, esas sustancias se liberaban.
La UE concluyó que no bastaba con reciclar mejor: había que impedir que esas sustancias entraran en los productos. En 2003 aprobó dos directivas gemelas:
- WEEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos): recogida, reciclaje y responsabilidad del productor sobre el residuo. Es una norma de residuos.
- RoHS: prohibición de sustancias en el producto. Es una norma de diseño.
De RoHS 1 a RoHS 3
El cambio más importante fue el de RoHS 2: dejó de ser solo una lista de sustancias prohibidas para convertirse en parte del marcado CE. Desde entonces, cumplir RoHS exige documentación técnica, declaración de conformidad y marcado, igual que la seguridad eléctrica o la compatibilidad electromagnética.
Las diez sustancias restringidas
Cuatro de las diez son metales o compuestos metálicos; las otras seis, compuestos orgánicos de la industria química. Por eso RoHS está a medio camino entre el mundo de los metales y el de la química, aunque solo se ocupa de unas pocas sustancias de muy alto riesgo.
El límite se mide por material homogéneo
Es el punto que más confusión genera. El 0,1 % no se mide sobre el aparato completo, sino sobre cada material homogéneo: una soldadura, el plástico de una carcasa, el recubrimiento de un cable, una pintura. Si la soldadura de una placa supera el 0,1 % de plomo, el aparato incumple RoHS, aunque el plomo sea una parte insignificante del peso total.
Las exenciones
Los anexos III y IV de la directiva recogen exenciones para usos en los que todavía no hay alternativa técnica, como el plomo en determinadas aleaciones o soldaduras de alta temperatura. Son temporales y se revisan periódicamente, así que conviene comprobar su vigencia.
Qué obliga RoHS a un importador
Quien importa un aparato eléctrico o electrónico en la UE debe:
- Comprobar que el fabricante ha hecho su parte: evaluación de la conformidad, documentación técnica, declaración UE de conformidad y marcado CE.
- Indicar su nombre y dirección en el aparato o, si no es posible, en el embalaje o la documentación.
- Conservar la declaración de conformidad y tener la documentación técnica a disposición de las autoridades durante diez años.
- Actuar si detecta un incumplimiento: no comercializar el producto, informar a las autoridades y, si ya está en el mercado, retirarlo.
En la práctica, el importador necesita del proveedor una declaración de conformidad y, en los productos o proveedores de más riesgo, informes de ensayo de un laboratorio.
Y como en REACH, quien figura como importador en la aduana es quien responde. Lo explicamos en qué es un Importer of Record.
RoHS y la aduana
Los aparatos eléctricos y electrónicos están sujetos a la vigilancia del mercado en frontera. La aduana puede suspender el despacho de un producto si sospecha que no cumple: sin marcado CE, sin la información del fabricante o con documentación incoherente. Si las autoridades de vigilancia confirman el incumplimiento, el producto no se despacha a libre práctica.
Por eso conviene tener la declaración de conformidad y la documentación técnica disponibles antes de que la mercancía llegue, junto con el resto de la documentación de importación.
RoHS y REACH: cómo se relacionan
No compiten: son capas distintas que se aplican a la vez.
| RoHS | REACH | |
|---|---|---|
| Qué regula | Diez sustancias en aparatos eléctricos y electrónicos | Todas las sustancias químicas comercializadas en la UE |
| Enfoque | El producto final | La sustancia, sola, en mezclas o en artículos |
| Forma de cumplir | Marcado CE, declaración de conformidad, documentación técnica | Registro, información sobre SVHC, restricciones y autorizaciones |
| Origen | Problema de la basura electrónica | Miles de sustancias sin datos sobre sus riesgos |
| Desde | 2006 | 2007 |
Para un fabricante o importador de un portátil, por ejemplo:
- RoHS le obliga a demostrar que la soldadura no tiene demasiado plomo, que los plásticos no contienen PBDE y que los cables cumplen.
- REACH le obliga a informar si algún componente contiene una sustancia muy preocupante por encima del 0,1 %, a cumplir las restricciones del anexo XVII y, si importa sustancias por encima de una tonelada, a registrarlas.
¿Se puede cumplir una y no la otra?
Sí, en los dos sentidos:
- Un aparato puede cumplir REACH e incumplir RoHS: por ejemplo, una soldadura con más plomo del permitido para ese uso.
- Puede cumplir RoHS e incumplir REACH: no contener ninguna de las diez sustancias, pero sí otra sustancia restringida por REACH o una SVHC por encima del 0,1 % sin la información obligatoria.
Lo explicamos en detalle en qué es el Reglamento REACH, y cómo nacieron las dos normas en la historia de REACH.
El mapa completo
RoHS y REACH forman parte de un sistema más amplio de normas sobre sustancias y productos:
- Sobre sustancias: REACH, el reglamento CLP (clasificación y etiquetado), el reglamento de biocidas y el de contaminantes orgánicos persistentes.
- Sobre productos concretos: RoHS en electrónica, WEEE para sus residuos, el nuevo Reglamento de Baterías y las normas de diseño ecológico.
Para un importador, todas comparten la misma base: saber exactamente qué importa, de qué está hecho y quién lo fabrica.
Errores frecuentes
- Medir el límite sobre el producto completo en lugar de por material homogéneo.
- Aceptar un marcado CE sin documentación detrás.
- Pensar que RoHS solo afecta a la electrónica de consumo: desde 2019 cubre casi cualquier aparato eléctrico, incluidos cables, juguetes y textiles con componentes electrónicos.
- Dar por hecho que cumplir RoHS es cumplir REACH, o al revés.
- No revisar las exenciones, que caducan y se renuevan con condiciones distintas.
Conclusión
RoHS es una norma corta y concreta: diez sustancias, unos límites por material y el marcado CE. Su dificultad no está en la norma, sino en los datos: saber qué materiales lleva cada componente de cada producto y tener la documentación del proveedor que lo demuestre.
Si importas electrónica o productos con componentes eléctricos y quieres ordenar esa documentación junto con la aduanera, hablamos.