La mayoría de tiendas online configuran sus envíos internacionales una vez, al abrir el primer mercado, y no los vuelven a tocar. Una zona "España", otra "Europa" y otra "Resto del mundo", cada una con una tarifa plana y la misma política de devoluciones.

Cada mercado necesita su propia política de envíos. Foto: StockSnap (CC0).
Funciona mientras las ventas internacionales son pocas. Cuando crecen, esa configuración empieza a erosionar el margen sin que nadie lo vea: pedidos que pagan aranceles que no se han repercutido, devoluciones gratuitas desde países donde devolver cuesta el triple y clientes de Canarias que reciben el paquete con cargos inesperados.
Este artículo forma parte de nuestra serie sobre e-commerce internacional. Repasamos los errores más frecuentes en las políticas de envío y cómo diseñarlas por mercado.
Error 1: tratar todos los países internacionales igual
La tarifa única para "Resto del mundo" o "Internacional" es el error más extendido. Parte de una idea equivocada: que la diferencia entre países es el coste del transporte.
En realidad, entre un envío a Francia y otro a Estados Unidos cambian muchas más cosas:
- Si hay aduana o no.
- Quién paga aranceles e impuestos, y cuánto.
- Qué registros fiscales necesita la marca para vender allí.
- Cuánto cuesta una devolución y qué parte de los impuestos pagados se puede recuperar.
- Qué plazo de entrega es realista, incluido el despacho.
Una misma tarifa de envío y una misma política de devoluciones para todos esos casos significa que unos mercados subvencionan a otros, y normalmente la marca no sabe cuáles.
Error 2: vender en DDP sin adaptar precios ni envío a los aranceles
Muchas marcas ofrecen envío DDP (el cliente no paga nada en la entrega) porque saben que convierte mejor. Pero mantienen el mismo precio y la misma tarifa de envío que en un mercado sin aduana. Los aranceles e impuestos de importación salen entonces directamente del margen.
El impacto depende del destino:
| Destino | Qué asume la marca en DDP |
|---|---|
| EE. UU. | Aranceles base y adicionales en cada pedido, sin de minimis desde 2025 |
| Reino Unido | VAT del 20 % y, para productos no originarios de la UE, arancel británico |
| Suiza | IVA del 8,1 % y tasas de despacho; sin aranceles para moda |
| Noruega | IVA del 25 % |
| Canarias | IGIC y, según el producto, AIEM |
Parte de esos impuestos son recuperables si la marca está registrada y figura como importadora, pero los aranceles y las tasas no. Si el precio en esos mercados es el mismo que en España, el margen por pedido es muy distinto.
Las opciones son ajustar el precio por mercado, incluir una parte del coste en el envío o fijar un umbral de envío gratuito distinto por zona. Lo importante es decidirlo con los números, no heredarlo del mercado nacional. Lo explicamos en detalle en DAP o DDP en e-commerce cross-border.
Error 3: la misma política de devoluciones en todos los países
"Devoluciones gratuitas en 30 días" es una buena política en España. Aplicada igual en Suiza, Reino Unido o EE. UU., puede ser ruinosa.
Una devolución internacional cuesta más por tres motivos:
- Transporte de vuelta más caro y, a menudo, un hub de devoluciones en destino.
- Aranceles e impuestos pagados al enviar que no se recuperan solos cuando vuelve la prenda.
- Riesgo de volver a pagar aranceles e IVA al reimportar en España si el retorno no se declara como mercancía de retorno.
Y los países con más devoluciones no son los más baratos de gestionar. Según los datos de Yocabè, Suiza está entre los mercados que más devuelven en moda online, con tasas en torno al 45 %, y cada devolución arrastra IVA de importación y tasas de despacho. Lo analizamos con datos por país en devoluciones en moda online: dónde más cuestan.
Adaptar la política no significa eliminar las devoluciones gratuitas, que en moda son casi obligatorias para convertir. Significa decidir por mercado: plazo, quién paga el envío de vuelta, si hay dirección de devolución local y cómo se recuperan los aranceles e impuestos.
Error 4: pensar que la UE es un solo mercado
La UE tiene unión aduanera, así que entre España y Alemania no hay aranceles ni despacho. Pero eso no convierte a los 27 países en un solo mercado. Hay diferencias que afectan directamente al margen y a la operativa.
El IVA cambia en cada país
Desde 2021, las ventas online a consumidores de otros países de la UE tributan con el IVA del país del cliente (lo explicamos en IVA en e-commerce en la UE). Si la tienda muestra el mismo precio con IVA incluido en toda la UE, el ingreso neto cambia en cada país:
| País | IVA general | Ingreso neto de un producto a 100 € (IVA incluido) |
|---|---|---|
| Luxemburgo | 17 % | 85,47 € |
| Alemania | 19 % | 84,03 € |
| Austria | 20 % | 83,33 € |
| Francia | 20 % | 83,33 € |
| España | 21 % | 82,64 € |
| Hungría | 27 % | 78,74 € |
Entre Luxemburgo y Hungría hay casi 7 € de diferencia por cada 100 € vendidos. No es necesariamente un problema, pero hay que saberlo al fijar precios y promociones.
Alemania y Austria no son lo mismo
Es habitual agrupar Alemania y Austria como "mercado DACH" con la misma configuración. Comparten idioma, pero no reglas:
- IVA distinto: 19 % en Alemania y 20 % en Austria.
- Tasas de devolución distintas: según Yocabè, en torno al 44 % en Alemania frente al 36 % en Austria en moda online (datos de 2022).
- Sistemas de envases distintos: Alemania exige a cualquier vendedor que envíe productos con envase a consumidores alemanes registrarse en el registro de envases (LUCID) y adherirse a un sistema de gestión, antes de la primera venta. Austria tiene su propio sistema, con obligaciones específicas para vendedores a distancia extranjeros.
Responsabilidad ampliada del productor
Además de los envases, algunos países tienen sistemas propios de responsabilidad ampliada del productor (RAP) para determinados productos. Francia, por ejemplo, exige a quien vende textil, calzado y ropa de hogar a consumidores franceses adherirse a un sistema de gestión de residuos textiles y obtener un identificador único. La UE ha aprobado extender la RAP textil a todos los Estados miembros en los próximos años.
Vender en un país de la UE sin cumplir estas obligaciones puede suponer sanciones o, en el caso de marketplaces, que se bloqueen los productos.
Hábitos de compra distintos
Métodos de pago preferidos (la compra con pago posterior es muy habitual en Alemania), expectativas de plazo de entrega, puntos de recogida o formato de devolución varían entre países. Una misma política para toda la UE deja conversión y margen sobre la mesa.
Error 5: zonificar por distancia en lugar de por aduana
La lógica de la mayoría de configuraciones de envío es geográfica: los países cercanos en una zona barata y los lejanos en una cara. Pero en e-commerce internacional, lo que determina el coste y la complejidad de un envío no es la distancia, sino si cruza una frontera aduanera o fiscal.
Algunos ejemplos:
- Finlandia está a más de 3.000 km de Madrid, pero es UE: sin aduana, sin aranceles y con el IVA en el OSS.
- Suiza está al lado de Francia, pero cada envío necesita declaración de importación, paga IVA suizo y tasas de despacho.
- Reino Unido está a dos horas de avión, pero desde el Brexit cada pedido es una exportación con su importación correspondiente.
- Andorra está en la frontera con España y comparte unión aduanera con la UE para productos industriales, pero no su IVA: aplica su propio impuesto (IGI) y requiere trámites aduaneros.
El caso más frecuente: Canarias
Canarias es España, pero no forma parte del territorio IVA de la UE. Un envío de la península a Canarias es, a efectos fiscales, una exportación: sale sin IVA español y paga IGIC a la llegada, con su despacho correspondiente.
Muchas tiendas online tratan los códigos postales de Canarias como si fueran península. El resultado es doble:
- Se cobra IVA español al 21 %, que no corresponde.
- El cliente paga además IGIC y la tasa de despacho al recibir el paquete.
El cliente canario paga dos veces, la marca cobra un impuesto que no debería y el paquete tiene muchas papeletas de ser rechazado. Lo mismo ocurre, con sus particularidades, con Ceuta y Melilla. Lo explicamos en IVA en e-commerce en la UE.
Cómo diseñar la política de envíos por mercado
Una política de envíos internacional bien diseñada parte de zonas definidas por su régimen fiscal y aduanero, no por la distancia:
| Zona | Ejemplos | Qué hay que definir |
|---|---|---|
| Nacional | España peninsular y Baleares | Tarifa, plazo, devoluciones |
| UE | Francia, Alemania, Italia… | IVA por país (OSS), envases y RAP por país, devoluciones por país |
| Territorios especiales de España | Canarias, Ceuta, Melilla | Sin IVA español, impuesto local, despacho, DDP o aviso al cliente |
| Europa fuera de la UE | Reino Unido, Suiza, Noruega | DDP o DAP, registros fiscales, aranceles según origen, devoluciones con recuperación de impuestos |
| Resto del mundo | EE. UU., Canadá, Australia… | DDP o DAP, aranceles, impuestos locales, devoluciones |
Para cada zona, y dentro de ella para cada país relevante, hay que decidir:
- Precio: igual al nacional o ajustado por impuestos y aranceles.
- Tarifa de envío y umbral de envío gratuito, teniendo en cuenta el coste en destino.
- DDP o DAP, y si es DAP, cómo se avisa al cliente.
- Política de devoluciones: plazo, coste para el cliente, dirección de devolución y proceso para recuperar impuestos y aranceles.
- Plazo de entrega prometido, incluido el despacho de aduana.
- Obligaciones del país: registros de IVA, envases, RAP.
Y revisarlo con datos: margen por país, tasa de devolución por país y coste real de cada devolución.
Guías por país
Cada mercado tiene sus propias reglas de impuestos, umbrales y aranceles. Las explicamos para la moda en México, Canadá, Noruega, Australia, Chile y Corea del Sur.
Conclusión
Una política de envíos internacional no es una tabla de tarifas de transporte. Es la forma en que la marca decide cuánto gana en cada mercado. Tratar todos los países igual, ignorar los aranceles en DDP, aplicar las mismas devoluciones en todas partes, ver la UE como un bloque o zonificar por kilómetros son errores que no se ven en el día a día, pero sí en la cuenta de resultados.
La buena noticia es que corregirlos no exige cambiar de proveedor ni de plataforma, sino configurar por mercado lo que hoy está configurado para todos.
Si quieres revisar cómo tienes configurados tus envíos internacionales y qué te están costando, habla con nosotros.